Construimos y recuperamos espacios deportivos para transformar comunidades.
La construcción y recuperación de infraestructura deportiva comprende el desarrollo, mejoramiento, reparación y habilitación de espacios destinados a la práctica deportiva, la actividad física y la recreación de la comunidad. Estos proyectos pueden involucrar multicanchas, canchas deportivas, cierres perimetrales, superficies de juego, graderías, camarines, iluminación, equipamiento y otras instalaciones complementarias.
Una infraestructura deportiva en buenas condiciones no solamente permite practicar deporte. También genera espacios de encuentro para niños, jóvenes, adultos, clubes deportivos, organizaciones y familias, fortaleciendo la vida comunitaria y entregando alternativas para utilizar positivamente los espacios disponibles en cada sector.
Muchas comunidades cuentan con canchas o recintos deportivos que fueron construidos hace años y que, producto del uso permanente y el paso del tiempo, presentan distintos niveles de deterioro.
Superficies dañadas, cierres perimetrales en mal estado, arcos deteriorados, tableros de básquetbol inutilizables, problemas de iluminación, graderías dañadas o instalaciones que ya no responden adecuadamente a las necesidades de sus usuarios son situaciones frecuentes.
En estos casos, no siempre es necesario construir nuevamente desde cero. Un proyecto correctamente desarrollado puede permitir recuperar la infraestructura existente, reparar sus componentes y prolongar considerablemente su vida útil.
Cada recinto presenta condiciones diferentes, por lo que las obras deben definirse de acuerdo con un diagnóstico previo y con las necesidades de quienes utilizan el espacio.
Dependiendo del proyecto, las intervenciones pueden considerar reparación y mejoramiento de superficies deportivas, pintura y demarcación de canchas, construcción o reparación de cierres perimetrales, instalación de arcos de fútbol, aros de básquetbol, postes y equipamiento deportivo, mejoramiento de graderías, accesos, camarines, servicios higiénicos e iluminación, entre otras obras.
También pueden desarrollarse proyectos para la construcción de nuevos espacios deportivos, cuando la comunidad no dispone de infraestructura o cuando las instalaciones existentes ya no permiten una recuperación adecuada.
Uno de los elementos más importantes de una cancha es precisamente su superficie. El deterioro, desniveles, grietas o terminaciones deficientes pueden afectar tanto la utilización del recinto como la seguridad de quienes practican deporte.
Dependiendo del tipo de instalación y disciplina deportiva, pueden utilizarse diferentes soluciones y terminaciones. Por eso, la elección de materiales debe realizarse considerando el uso esperado, las condiciones existentes, la exposición al exterior, el mantenimiento y los recursos disponibles para el proyecto.
No se trata solamente de lograr una cancha visualmente atractiva, sino de conseguir una superficie funcional, resistente y apropiada para las actividades que se desarrollarán en ella.
Una infraestructura deportiva funciona como un conjunto. Una buena superficie pierde parte de su utilidad si el cierre se encuentra deteriorado, si el equipamiento está en malas condiciones o si el recinto no puede utilizarse cuando comienza a oscurecer.
Por eso, estos proyectos pueden complementarse con cierres perimetrales, iluminación convencional o fotovoltaica, equipamiento deportivo, mejoramiento de accesos, mobiliario y otras obras asociadas al funcionamiento del recinto.
Una correcta iluminación, por ejemplo, puede ampliar considerablemente los horarios de utilización de una multicancha y permitir actividades deportivas y comunitarias durante la tarde y noche.
Aunque normalmente asociamos una cancha principalmente con niños y jóvenes, estos espacios pueden beneficiar a una comunidad mucho más amplia.
Clubes deportivos, escuelas de fútbol, agrupaciones, adultos y personas mayores pueden utilizar la infraestructura para entrenamientos, campeonatos, actividades recreativas, encuentros comunitarios y diferentes iniciativas.
Por esta razón, recuperar infraestructura deportiva también significa recuperar espacios de convivencia y participación comunitaria.
Un proyecto de infraestructura deportiva debe comenzar identificando correctamente las necesidades existentes. A partir de ello pueden desarrollarse levantamientos, planos, cubicaciones, presupuestos, especificaciones técnicas y demás antecedentes necesarios para definir las obras.
Estos antecedentes también permiten que clubes deportivos y organizaciones comunitarias puedan presentar iniciativas a fondos concursables y distintas fuentes de financiamiento, cuando corresponda.
Posteriormente, una correcta ejecución debe procurar que aquello que fue proyectado se materialice utilizando soluciones y materiales adecuados para el uso que tendrá la infraestructura.
En PROELCON entendemos que detrás de una multicancha o recinto deportivo existe una comunidad que espera utilizarlo durante muchos años. Por eso, nuestro trabajo puede abarcar tanto la recuperación de instalaciones existentes como la construcción y mejoramiento de nueva infraestructura deportiva, de acuerdo con las características de cada proyecto.
La construcción y recuperación de infraestructura deportiva no consiste solamente en reparar una cancha o instalar equipamiento. Se trata de crear y recuperar espacios donde las personas puedan encontrarse, practicar deporte, desarrollar actividades y fortalecer la vida comunitaria.